Desarrollo del potencial del individuo para el futuro


La estimulación acuática temprana favorece la estimulación del potencial del individuo, es decir, el alumno no solo aprenderá a desplazarse por el medio acuático, sino que a través de esta disciplina, el alumno se prepara para poder realizar cualquier tipo de actividad deportiva en un futuro.

INTRODUCCIÓN:

Recientes estudios revelan que el hemisferio derecho se relaciona con la expresión no verbal y el hemisferio izquierdo con la expresión verbal. Cuando el niño nace, o incluso en el útero, es decir, justo en el


momento en el que el cerebro se empieza a formar, las posibilidades de conexión son prácticamente ilimitadas y a partir de ese momento las posibilidades de construir nuevos circuitos van disminuyendo.

Así las posibilidades a los 0 años son ilimitadas pero, va decreciendo progresivamente durante su desarrollo, conociendo que a los 7 años la capacidad no es tanta como a los 5, como de esta forma a los 5 no resulta tan grande la capacidad de aprendizaje como en los 3 años de vida.

APRENDIENDO A NADAR PARA EL FUTURO:

De algún modo, puede plantearse, que el adulto, ya no a los 7 sino a los 15, a los 20 años inclusive, aprende nuevas cosas, aprende nuevas habilidades, sin dudarlo. Pero las aprende utilizando conexiones ya establecidas. Y esto es importante, porque aquello que no se haya construido en los primeros años de vida, ya no se va a construir. Esto es duro, como mínimo, va a ser mucho más difícil, por no decir imposible, construirlo. Por tanto, el objetivo es conseguir el desarrollo del mayor número posible de conexiones.

De siempre se ha dicho que la natación es el deporte más completo, y razón a esta afirmación no le falta, pues para realizar desplazamientos por el medio acuático usamos una amplia cantidad de músculos, y en el caso de nuestros pequeños alumnos los beneficios son aún mayores si tenemos en cuenta que esos músculos están formándose y adquiriendo sus capacidades motrices.

De este modo y siempre mediante el juego hasta los 6 años, el niño aprenderá a nadar, pero no con el fin de ser un gran nadador, sino con el objetivo de haber desarrollado al máximo el conjunto de capacidades motrices para que en el futuro, sea capaz de elegir por si mismo que deporte desea practicar en su vida.

Estamos regalando por tanto a nuestros hijos la posibilidad de ser hábiles, rescindir al máximo sus limitaciones, haciendo pues, que en el futuro tengan la capacidad de realizar cualquier actividad sin el menor temor y con la confianza de ser individuos que recibieron una estimulación temprana.



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Comentarios: 2
  • #1

    Lesly Bondán Ramírez (martes, 25 noviembre 2014 15:40)

    Muy interesante el post! os encontré por casualidad y me quedo como lectora habitual! muy didactico para todos aquellos que somos padres! el post sobre las rabietas también me pareció interesante! Saludos desde Guatemala

  • #2

    Lucas Rodríguez (sábado, 13 diciembre 2014 16:53)

    Un gran artículo! Gran profesional de la estimulación acuática temprana.