7 consejos para intentar ser el mejor profesor de natación en edades tempranas


Hace poco tuve la gran suerte de leer un texto bastante revelador, aquel texto estaba extraído de ``La tragedia Educativa´´ de G.Guinot, en este se exponía lo siguiente: He llegado a una conclusión aterradora: Yo soy el elemento decisivo en el aula. Es mi actitud personal la que crea el clima. Es mi humor diario el que determina el tiempo. Como maestro, poseo un poder tremendo: el de hacer que la vida de un niño sea miserable o feliz… puedo ser un instrumento de lesión.. o de cicatrización.



Si valoramos lo que se dice en el texto y lo comparamos con los años que llevo dando clase de natación en edades tempranas, solo puedo decir una cosa, que gran razón tiene. Un profesor debe tener ciertas características personales y aptitudes laborales para enseñar correctamente. Vivimos en una sociedad en la que lamentablemente, no trabajamos por vocación sino por estabilidad. Esto provoca que, en muchas ocasiones, el profesional no es feliz con su trabajo, no le gusta, y si esto es así ¿Cómo vais a ser capaces de hacer que le guste lo que enseñáis al niño/a? Imposible, ya os lo digo yo.



Como docente deportivo, tengo que señalar que he aprendido mucho durante estos años de los pequeños, no sé si se puede comparar lo que yo he enseñado a lo que he aprendido de ellos, pero puedo asegurar que ellos también nos enseñan a nosotros. De hecho, el sistema de enseñanza de uno mismo, evoluciona con los años a medida que ves unos resultados u otros. Y creo que en la actualidad puedo dar 7 claves para hacer al menos, que tu alumno disfrute de la clase. Y yo tengo una cosa bien clara, si ellos disfrutan, aprenden.

  • Energía/ Entusiasmo : Son dos de las características que más en falta hecho cuando veo a niños que vienen sin animo a la piscina, obviamente vienen así por algo, quizás han tenido un mal día o quizás realmente no disfrutan haciendo natación. Si obviamos la primera opción debemos hacer una profunda reflexión y valorar por qué el niño no se divierte en una actividad tan divertida como la que nosotros enseñamos. Pongámonos en contexto, una clase de natación infantil, supongamos que hablamos de niños de entre 3 y 6 años, son inquietos, curiosos, espontáneos, divertidos, traviesos… hay de todo, pero tienen una característica común, quieren jugar, no hacer largos con una tabla y escuchar a un profesor cascarrabias decirle veinte mil veces lo mal que lo hace. Entusiasmo por favor¡ hacer las clases divertidas, transmitir energía a esas pequeñas esponjitas a las que enseñáis, porque absorben todo, y si como profesor desprendes apatía y desgana lo lógico va a ser eso, que tengas alumnos desmotivados.


  • Ejemplaridad : El docente de una actividad física como la natación debe tener algo en cuenta, y es que para sus pequeños alumnos es un ejemplo, por lo que deberemos cuidar mucho nuestras formas y ser conscientes de que somos y posiblemente seremos, un ejemplo a seguir. En primer lugar el profesor debe ser una persona abierta, serena y tolerante. Que asuma entre sus alumnos el papel de mediador y consejero, debe ser buen pedagogo y tener un alto grado de adaptabilidad a las situaciones conflictivas y cambiantes de la clase, debe ser cariñoso y atento, y debe prestar atención a las necesidades particulares de cada alumno, no todos son iguales y no todos tienen el mismo ritmo de aprendizaje.

  • Tono de voz : Tu tono de voz puede decir más que las palabras que utilizas, esto algo curioso pero según tu tono de voz eres capaz de transmitir una emoción u otra, aun diciendo lo mismo, por ello es importante prestar atención a este apartado y ser consciente de que el tono de voz tiene un papel importante en la comunicación. Es muy útil para expresar emociones u opiniones. Por ello a la hora de trabajar con niños nuestro tono de voz puede ser influyente en su respuesta y su aceptación de nuestro mensaje. Personalmente me gusta hablar normal y tranquilo al explicar un ejercicio, más alto y excitado cuando llega la hora de explicar un juego y cientos de variantes según la necesidad de cada situación. Debes saber administrar tu tono en cada una de las situaciones que se te planteen a lo largo de tu jornada laboral.

  • Lenguaje no verbal : Entramos en uno de los terrenos que como docente, más me fascina. Independientemente de que en la enseñanza de natación debes, ser capaz de explicar multitud de movimientos y eso conlleva reproducirlos para que el alumno tenga una referencia visual del mismo, el lenguaje no verbal va mucho más allá. Tu lenguaje no verbal o corporal, puede revelar tanta o más información que tus palabras, incluso cuando estamos quietos o en silencio, los gestos, las posturas, las expresiones faciales y la apariencia hablan por nosotros mismos, y pueden resultar muy elocuentes. Yo soy capaz en mis clases sin necesidad de hablar, de transmitir a un niño mi sentimiento hacia una cierta conducta o situación. Los padres lo llaman respeto, yo lo llamo confianza. Yo sé cómo está cada uno de mis canijos nada más verlos y ellos también saben cómo estoy yo. Puro amor.
  • Refuerzos positivos : Enserio… ¿no os dais cuenta de que todo el mundo funcionamos con refuerzo positivo? No solo los pequeños, a los mayores también nos gusta que se nos reconozcan el trabajo bien hecho o ¿no? y nos sentimos mal cuando haciendo las cosas bien, no se nos valora nuestro esfuerzo y dedicación. Pues en la edad infantil esto se magnifica, y puedes construir un enorme castillo de felicidad dentro de cada alumno con un simple refuerzo positivo. Por este motivo he llegado a la convicción de que todo alumno debe saber cuando hace bien una cosa, pues cuando lo hace mal, no tenemos dudas en recriminarle al mismo que eso no se hace, eso no se toca o eso no se dice. Empecemos a decirles muy bien cuando lo haga bien, me ha encantado esto que acabas de decir o así con cuidado y responsabilidad si te dejo coger esto. Somos capaces de hacer felices a unos niños que han venido ilusionados, se han esforzado y han intentado portarse lo mejor posible contigo, su maestro, que menos que decirles lo grandes que son aún en un cuerpo tan pequeño y por qué no ponerles un sellito al final de la clase en la mano con su animal favorito, regalarles una pegatina o llevarles a ``aupa´´ por lo bien que han nadado. Seguro que así, al día siguiente vienen con ganas, los mios vienen encantados ¿y los tuyos?
  • Paciencia : Una de las características fundamentales si quieres dedicarte a la enseñanza en edades tempranas, bien sea de natación o de cualquier otra cosa, pero tu paciencia debe ser alta y debes sabes que estás trabajando con niños, simple y llanamente. La paciencia es tu capacidad como docente para tolerar, atravesar o soportar una determinada situación sin perder la calma. Volvemos a lo del ejemplo, somos un ejemplo para los niños, debemos ser capaces de resolver cualquier situación por difícil que se presente con calma y razón. Nunca olvides que los grandes logros requieren tiempo, esfuerzo y paciencia.
  • Autoridad : Ultimo punto de nuestro articulo y punto conflictivo, de aquí podríamos sacar un artículo solo hablando de este tema, pero intentare haceros llegar mi opinión sobre esto de la manera más resumida posible. Tenemos pánico a la autoridad, hemos pasado de una educación demasiado coercitiva a una educación demasiado permisiva, estamos mal acostumbrando a los niños porque pensamos que el afecto y la autoridad no pueden ir unidas. Mis alumnos sienten devoción por mí y yo no sé qué haría sin ellos, sin su ternura, su afecto y su alegría. Pero he conseguido un equilibrio optimo entre confianza, respeto y cariño. Tenemos un gran problema con ser demasiado permisivos y eso pasa factura, y esa educación empieza en casa, no en mi clase de natación.

No soy mejor profesor, ahí no te gano, solo hago lo que tengo que hacer, no te quiero ganar, en todo caso me gusta mi trabajo, disfruto con él y trabajo día a día por mejorar como docente. Tu tienes todas las herramientas para ser igual o mejor que yo, solo necesitas ganas, entusiasmo y tomarte enserio tu trabajo. Trabajar con niños es muy serio, por eso, alegra ese gepeto anda. Un saludo para todos aquellos docentes, ya sean acuáticos, de otros deportes, o de aulas. Me alegro de compartir pasión con vosotros, en nosotros está el poder de hacer que la vida de un niño sea maravillosa.

Autor: Fran del Puerto Tapiador


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Comentarios: 5
  • #1

    Luis (martes, 05 abril 2016 18:05)

    Expresas plenamente el sentir del profesional educativo. Seguro que tus niños son felices en natación y aprenden del mejor. Un saldo desde Murgía. Siempre es un placer leeros.

  • #2

    Cristina (martes, 05 abril 2016 22:48)

    Los niños te adoran. Eres maravilloso. Mi hija pequeña tenia pánico y ahora el miedo es para mi, que la veo tirarse cómo una loca sin permiso jaja. Y me encanta que sea así, la veo feliz.

  • #3

    Pepe (miércoles, 06 abril 2016 23:35)

    Comparto con vuestro permiso. Un saludo.

  • #4

    Armando Guerrero (domingo, 24 abril 2016 07:11)

    Felicidades, al fin he encontrado alguien en mi misma sintonia, es tan dificil encontrar colegas que disfruten, se diviertan, amen trabajar con niños en natacion, y sobre todo aprendan de ellos, gracias por compartir. Saludos y abrazos desde México.

  • #5

    Carmen Echeverria (miércoles, 07 junio 2017 22:47)

    Muchas gracias por esas claves. Soy muy feliz con los niños en mis clases de natación y ellos aprenden sin darse cuenta. Primero hay que hacer que confíen que nunca los obligarás a hacer algo que les cause angustias. Poco a poco e individualizar. Saber cuando son capaces de hacer algo. Ser instructor es ser pedagogo, a veces modelo y a veces payaso. Entender que jugando se aprende. Aplaudir sus logros y en general hacer de la clase un lugar divertido